Ir a la cárcel por jugar pokémon go

Hablaremos en este momento sobre la justicia rusa, la cual abrió una nueva causa penal contra el bloguero ruso, Ruslan Sokolovsky, el cual ha sido detenido en septiembre del año de 2016, esto por ir a cazar pokemons en una iglesia, en este momento vemos o se reconoció que el cargaba un bolígrafo espía con una cámara oculta.

cárcel por jugar pokémon go

Hoy nos hablan sobre que en contra a este bloguero se ha abierto una nueva investigación ya que se le está acusando de tener porte ilegal de equipos técnicos destinados a la captación secreta de información, de esta manera habló el abogado de este bloguero ruso, a los medios de comunicación locales.

¿Qué tal esta causa?

Pues bien sabemos que el pokémon go ha causado una gran controversia a nivel mundial y frente a muchas personas que puedan haber llegado a jugar este mismo, y pues es bastante increíble lo fuerte en que se están aplicando muchas cosas.

Hablándole claro, según nosotros, personalmente, esta causa de detención para el bloguero ruso es un tanto descabellada y estúpida y pues sinceramente no debería aplicarse de esta manera ya que él no está haciendo nada malo.

¿Qué de raro tiene una persona que camine con un celular inteligente en una iglesia?, esa es nuestra pregunta, todos sabemos en qué tiempo estamos, qué está pasando en el mundo y por una persona, que claramente haga esta acción sin ninguna clase de ofensa no creo que sea una razón clara para ejercer un arresto en contra de este mismo.

Se pide a la comunidad mundial de videojugadores tanto de pokémon go, como comunidades de bloggers, youtubers… que apoyen esta causa de manera que hagan saber a los oídos de los mandatarios rusos que se están equivocando y están atentando en contra de la libertad de expresión de este personaje.

Precisamente por ello hablamos y decimos sobre este personaje hasta el dia de hoy, sabiendo que este caso viene de hace bastante tiempo, esperemos que esta voz se llegue a correr y llegue a muchas personas y pues sinceramente que toquen los corazones, porque si se equivocó ya pagó condena, se acabó.